El cultivo ecológico, sea en un huerto, en la terraza o a mayor escala, concebidos no sólo como una forma más respetuosa de obtener alimentos, sino como una oportunidad para reverdecer y crear entornos favorables para la vida, ofrecer cobijo a otras especies y promover la biodiversidad, devolver, en suma, a la naturaleza aunque sea una mínima parte de lo que nos ha dado.